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El miedo a amar a un hombre y a una mujer

Solsiré Faro – @labrujaarcoiris – Terapeuta y redactora

La bisexualidad, sobre todo entre dos mujeres, siempre llama la atención. La vemos súper hot y es incluso protagonista de muchas fantasías. Pero, ¿cuál es la realidad de las personas que se identifican como bisexuales?

En más de una oportunidad he escuchado a personas decir “preferiría que mi hijo/a sea gay o lesbiana a que sea bisexual”. Parece ser que, incluso hoy en día con la aceptación que tenemos a temas que antes eran tabú, la bisexualidad sigue siendo vista como un bicho raro. Incluso dentro de la comunidad LGBT+, muchas personas gays o lesbianas suelen tener recelo de los bisexuales.

Más allá de lo que nos dice nuestra cultura actualmente, las variables sexuales han sido de las pocas cosas que no han variado a través de los tiempos. El paraguas de la homosexualidad ha acompañado al hombre, pareciera, desde el comienzo de los tiempos. Las distintas identidades han sido encontradas en culturas diferentes, y es el Cristianismo el que marca el claro rechazo de la diversidad sexual en la historia.

¿Sabías que el nombre en las culturas Indígenas Americanas para la persona bisexual era “dos espíritus”? Lindo. La comunidad apreciaba la capacidad que tenía esa persona para conectar con su energía femenina y masculina al mismo tiempo. Eran admirados por poder ser sensibles y racionales, por poder amar más y realizar tareas destinadas a cada género.

Es nuestra naturaleza. Las mujeres nos  sentimos atraías también por la belleza femenina. Más allá del interés sexual, nos gusta ver a otras mujeres. Nos elogiamos constantemente, nos gusta estar entre nosotras, consentirnos mutuamente, compartir con nuestras hermanas, con nuestras amigas, o con las mujeres de nuestra comunidad. Es normal que, sin dejar de sentirnos atraídas a los hombres, muchas mujeres sintamos algo más por el género con el cual compartimos más tiempo y características.

Rara vez pensamos que esta identidad pueda tener tantos dilemas sexuales: muchas mujeres son bisexuales en secreto y temen declararse así ante la sociedad por miedo a ser tildadas de indecisas o promiscuas, o por miedo a perder a sus amigas.

Al salir del closet, las personas bisexuales enfrentan más problemas que gays y lesbianas, y son más propensas a experimentar problemas de salud mental – estos datos fueron recaudados en un estudio realizado por la fundación HRC. También encontraron que, del grupo estudiado, los bisexuales representaban el 40% de la comunidad.

Siendo la bisexualidad vista como una identidad que no es “ni lo uno ni lo otro”, no es de extrañar  que haya tantos mitos alrededor de ella.

 

Algunos mitos comunes sobre la bisexualidad:

  • Los bisexuales son hipersexuales:

¡Clásico! Eres bisexual porque tienes tantas ganas que solo un género no te basta. Este mito es uno de los primeros con los que se encontrará todo bisexual al ser cuestionado.

La orientación sexual poco tiene que ver con el nivel de apetito y energía sexual que tiene la persona que se identifica así, puedes ser bisexual e hiposexual al mismo tiempo. Que  te guste mucho una galleta no quiere decir que te comerás el paquete completo.

 

  • Los bisexuales son más infieles:

Existe un gran temor a la bisexualidad (incluso de parte de quienes se empiezan a identificar con ella) porque a nivel inconsciente creemos que, como se siente atraía a ambos géneros y no solo a uno, tendrá  más tendencias de sacar los pies del plato. De nuevo, que te gusten hombres y mujeres poco tiene que ver con tus valores y tu compromiso a una relación.

Si tu pareja es bisexual, chill, no significa que incluye el dejarte por alguien del otro género.

  • Para ser bisexual, tienes que estar con hombres y mujeres:

¡Alto ahí! ¿Bisexual y nunca has estado con una mujer? No, no, no… Tú eres gay y no lo quieres admitir.

Típico. Tu bisexualidad no se define según las parejas que has escogido, o si escoges estar con ambos al mismo tiempo. Se define por la  atracción que sientas y nada más. No tienes que sentirte obligad@ a hacer algo al respecto.

 

  • Si eres bisexual, obvio te gustan los tríos:

Si alguien es visto ideal para un trío, es un bisexual. ¿O no? Los tríos son más que bienvenidos, pero no son únicamente compuestos por un hombre y dos mujeres (o al revés). Tienen que ver más con formas de experimentar nuestra sexualidad que con la orientación o relación sexual de los participantes.

 

  • Tienes que sentirte atraído a mujeres y hombres de igual manera:

Este mito sí que trae conflictos – como buen bisexual tienes que sentirte atraído a mujeres y hombres de igual manera. Como bisexual puedo decir, el contacto emocional, mental y físico que se experimenta con género es único; sin embargo, todos tenemos la libertad de preferir a uno o el otro.

 

Malas interpretaciones han existido y existirán siempre, lo importante es no dejar que esas ideas externas dirijan nuestras elecciones. Podemos rescatar que, a pesar de toda la confusión que hay alrededor de este tema, cada vez más personas se atreven a salir y hablar de su identidad y de cómo la viven.

Si has sido juzgado, etiquetado o maltratado por tus elecciones en el pasado, no permitas que eso te quite tu libertad de amar. Si, por otro lado, has sido quién juzgó a otros, pues perdónate y de ahora en adelante actúa mejor ❤.

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