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¿El VIH es una sentencia de muerte?

Destruyendo Prejuicios sobre las Personas Seropositivas

Jaret Suarez
Superestrella Amigable
Instagram: @xoxojaretsuarez

¡Feliz año nuevo, Amantes de Foreplay! Aquí su amiga devota, Jaret Suarez, animándolos como de costumbre en compañía del maravilloso equipo de Foreplay para hablar nuevamente sobre conciencia social. En el mes anterior de diciembre probablemente hubo muchos acontecimientos. Sin embargo, algo que nosotrxs necesitábamos comunicar aprovechando la ocasión de la celebración de la lucha contra el SIDA celebrada el 01 de Diciembre de cada año es la oportunidad de hablar sobre un tema relacionado al sexo y destruir tabúes que rodean a las personas que se encuentran afectadas: Las personas con VIH.

(Ministerio de Salud – MINSA – Gobierno del Perú; 2016)

Pero, para empezar, ¿cómo se originó el virus? Pese a la mayoría de teorías sobre el inicio del Virus de Inmunodeficiencia Humana, la comunidad científica coincide en que alrededor de 1920, en lo que ahora se conoce como la República Democrática del Congo, los simios eran portadores de un virus llamado VIS o “Virus de Inmunodeficiencia Simia” y convivían en proximidad con los humanos que usaban su carne como alimento. Se dice que fue probablemente el contacto de la sangre de los monos con la humana o la mala cocción de su carne lo que hizo que el virus se pasará a los humanos y supiera adaptarse a nuestro sistema inmune al punto de convertirse en una pandemia que perdura hasta el día de hoy.

Desde aquellos primeros cinco casos del 05 de junio de 1981 en Los Ángeles, California, donde cinco hombres habían contraído neumonía y dos de ellos murieron, siendo todos homosexuales, hemos notado como la desinformación sobre el Virus de Inmunodeficiencia Humano – VIH, de la mano de los medios tradicionales de comunicación tales como la prensa y algunos fanáticos religiosos ha afectado negativamente a lxs miembros de la comunidad seropositiva; es decir, la comunidad de personas que viven con VIH, siendo discriminados en extremo, despedidos de sus trabajos, rechazados por sus familias y cómo, de la misma manera, se les marginó durante décadas a la misma comunidad LGBTI+, relacionándola como los responsables directos, e incluso catalogados como únicos portadores del virus, haciendo sentir a la personas heterosexuales como inmunes al virus y fuera del rango de peligro, pese a que esto no era la realidad.

(Organización Mundial de la Salud; 2017)

La desinformación, indiferencia y homofobia normalizada de la época hizo que en Estados Unidos, país donde empezó la expansión, se hiciera caso omiso en la política sobre la prevención del virus, su tratamiento y el bienestar de los infectados hasta que en 1985 la enfermedad se sale de control y llega prácticamente a toda la población estadounidense después de una década de liberación sexual y una lucha posterior a eso por los derechos de los homosexuales. El mal manejo de la situación no sólo no impidió que avanzara, sino que, además, dejó a la deriva a una población vulnerable en los establecimientos de salud que, felizmente, fue mejor atendido de lo pudiese haber sido gracias a los voluntariados para ayudar a las personas que obtuvieron SIDA dirigidos principalmente por mujeres lesbianas.

Desde ese entonces, haciendo una retrospección de lo leído, notamos como la discriminación sobre las personas seropositivas no solo impedía el acceso a un trabajo digno, invisibilización por parte del estado, falta de interés por el mismo para alcanzar una solución, odio permitido desenfrenado alentado por los medios de prensa y grupos religiosos, rechazo por parte de sus propias familias, un trato distinto hacia la comunidad LGBT+ por ser los principales afectados por el virus durante sus inicios en comparación hacia las personas heterosexuales pese a que es sabido a que todos los seres humanos podríamos contraerlo y abandono en las clínicas y hospitales a los infectados convirtiéndola en una condición crónica solitaria. Pero, ¿cómo es el trato a estas personas en la actualidad y qué diferencias tiene en comparación al pasado?

(Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades; 2021)

Pese a los esfuerzos por parte de ONUSIDA, la principal organización mundial encargada de la lucha contra el VIH, las campañas de concientización sobre el tema y los avances médicos. El VIH sigue siendo una enfermedad satanizada relacionada principalmente con la población homosexual y de la cuál no todos tienen conocimientos. Enfocándonos más en el aspecto sexual, muchas personas ignoran el hecho de que el VIH ya no es vista como una sentencia de muerte ya que actualmente existe tratamiento mediante la ingesta medicamentos llamados “antirretrovirales”, que son unos fármacos que impiden la disminución de las células atacadas por el virus e infecciones que, a pesar de no conseguir erradicar el virus del cuerpo, al menos logra mantenerlo bajo control.

Entre algunos otros mitos, existe la idea de que el VIH es igual al SIDA, siendo algo totalmente falso. El VIH es un virus que afecta el sistema inmunológico, principalmente a los linfocitos T y las células CD4 que están presentes en nuestro organismo. El SIDA hace referencia a un grupo de enfermedades oportunistas que afectan a las personas que tienen el VIH con algún deterioro del sistema inmunológico por varios factores, entre ellos puede ser, una falla al tratamiento farmacológico o problemas hereditarios. Otra creencia relevante aún para los tiempos actuales es que muchas personas, en su mayoría, heterosexuales, creen que el riesgo de contagio es menor si tienen sexo sin protección con solo otras personas heterosexuales, personas que no sean trabajadores sexuales, o que se sienten más seguras de realizar sexo sin preservativos si es solo con su pareja. Algo importante que hay que tomar en consideración es que cualquiera puede tener VIH, incluso, desde su nacimiento, y en la mayoría de casos, al ser un virus no detectable físicamente hasta el deterioro de las defensas del cuerpo, muchas personas no saben que lo tienen. Así que, ya sea por infidelidad, o el historial sexual de tu pareja con sus relaciones pasadas, si eres una persona sexualmente activa lo más recomendable es usar condón y hacerse la prueba por lo menos una vez al año.

Para rematar, el principal rumor que afecta hablando de las personas seropositivas sexualmente es la creencia de que por tener el virus de inmunodeficiencia humana – VIH no vas a poder tener sexo con otra persona NO infectada con el virus, lo cual necesariamente TAMPOCO es cierto. Gracias al tratamiento con antirretrovirales, una persona con el virus puede vivir su vida sexual con total tranquilidad al cabo de unos cuántos meses, ya que los medicamentos ayudan a que el virus sea indetectable en la sangre y, por ende, no transmisible.

Nota de la Autora:

La llegada de internet a nuestras vidas como nueva herramienta de comunicación ha facilitado la información sobre diversos temas que nos incumben y afectan a todxs. Nosotrxs, como usuarios, debemos también ser agentes de cambio para un bien común y usar este privilegio a nuestros favor para ayudar a nuestros hermanxs cibernautas en base al conocimiento. Yo, Jaret Suarez, y mis amigxs de Foreplay, estamos convencidxs de poder apoyar brindando nuestro grano de arena: EL VIH NO ES UNA SENTENCIA DE MUERTE, y es importante para todxs saber que es así.

Muchas gracias por leer y esperamos te haya gustado el artículo con el que decidimos iniciar el año. Personalmente, poder ayudar a mi comunidad informando sobre mis experiencias y conocimientos significa mucho para mí. Gracias a Foreplay, como siempre, por darme cabida en este espacio para poder ayudar y darme un medio más amplio para que se escuche mi voz. Esperamos que este nuevo año te resulte positivo y que disfrutes tu sexualidad SIN MIEDO.

(Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades; 2021)

Hasta la próxima edición, ¡Felices Fiestas!

Besos y abrazos, Foreplay y Jaret Suarez.

(@xoxojaretsuarez)

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