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Reconectando tras la pérdida de un bebé

 

@dianagutierrezwalker

Diana Gutiérrez Walker

Psicóloga, terapeuta de parejas y creadora del taller @pontelacorona

 

Muchas parejas pasan por la difícil situación de perder un bebé, lamentablemente es más usual de lo que quisiéramos y, a pesar de esto, es una situación poco atendida y que genera mucho miedo e incomodidad. El principal reflejo de esto es que no tiene un nombre definido. Si un niño o niña pierde a sus padres es huérfano o huérfana, si una esposa pierde a su esposo es viuda, pero unos padres que pierden a su bebé, sea durante el embarazo o pocos días después de haber nacido, ¿cómo se les llama? Esto ya nos dice algo de lo que la sociedad hace con este terrible dolor ocasionado por uno de los más grandes tabús, la muerte.

Es muy usual que en el momento que la pareja se entera que ya no está el bebé, reciba comentarios supuestamente alentadores como “en breve vuelven a lograr otro embarazo” o “todavía son jóvenes, pueden seguir intentando” y esto lejos de ayudar, le genera a la pareja una sensación de vacío y temor que pocos se atreven a expresar. Si bien se hacen esos comentarios con la idea de ayudar a seguir adelante, lo que se está haciendo realmente es invalidar e ignorar el duelo al que está entrando esa pareja. Puede que ese bebé haya sido muy esperado y haya significado una gran alegría e ilusión para la pareja, es por esto por lo que se debe atender la pérdida y el dolor que pueden sentir antes de tratar de ver hacia adelante. Cuando esto si se hace, viene el segundo error usual, que es atender únicamente las necesidades emocionales de la madre. Se piensa que el padre no está tan afectado por lo que también se le exige atender a la mujer, nuevamente, se invalidan y se ignoran sus necesidades de afecto, de consuelo y empatía; esto claramente viene de nuestra cultura machista en la que el hombre siempre debe estar bien y no mostrar su dolor, sino más bien debe reprimirlo.

Se le debe permitir a la pareja a vivir su duelo juntos, ambos expresar tanto pensamientos como emociones para así poder avanzar y salir del dolor. En este proceso la vida sexual de la pareja se va a ver afectada. Lo más usual es entrar en una especie de pausa sexual como le digo yo, ya que no hay forma de buscar placer y disfrute cuando se pasa por una experiencia como esta, al menos no de forma inmediata, además, el sexo va a estar altamente relacionado con la reproducción. Otra situación que también se da, pero es menos usual, es que la pareja entre en una especie de negación de la experiencia dolorosa y se hipersexualicen. Pueden racionalizarlo y decir que buscan un nuevo embarazo o puede que simplemente digan que es porque su vida sexual es buena y desean mantenerla así. La realidad en estos casos es que no desean vivir ese dolor y sentir el vacío que quedó, finalmente, es un mecanismo de defensa que les ayuda a seguir adelante y no está mal, pero lo más sano es hacer el proceso de duelo. Con esto no quiero decir que hay que caer en una profunda y larga depresión, todo lo contrario, cuando una persona hace un proceso de duelo sano y apropiado, se está adaptando y evitando que a futuro se genere una depresión inesperada o camuflada.

Para lograr esto, la pareja debe abrirse el uno al otro, ambos serán el mejor apoyo y compañero para sobrellevar esto, ya que son los únicos que saben lo que están sintiendo. Muchas veces además de pena, hay cólera, puede haber también culpa y ansiedad, cada uno tendrá su propia forma de vivirlo y necesidades probablemente diferentes a las del otro, por lo que se deben comunicar, se debe expresar lo que necesitan para que así la otra persona sepa qué hacer para ayudar. Si no les es fácil, no duden en buscar ayuda profesional para que los ayude a conectar. Las situaciones de duelo o pérdidas suelen aislar a las personas ya que muchas veces no se sabe cómo actuar ni qué decir y con este aislamiento habrá más desconexión a nivel sexual. Para evitar esto hay que poder hablar abiertamente del deseo sexual, será de esperar que no haya sincronía así que no se asusten si eso es lo que les está pasando. La sexualidad está centrada mayormente en lograr un orgasmo, pero la realidad es que es mucho más que eso. Lo que ayuda a las parejas a volver a sincronizar en su deseo sexual es entrar en una especie de juego de caricias, pueden ser de carácter sexual o no, por ejemplo, hacerse masajes, tocarse mutuamente con las yemas de los dedos de forma suave y gentil por todo el cuerpo, no sólo en el pecho y los genitales, esto los ayudará a sensibilizarse completamente y podrán así recuperar el deseo. Ya casi por regla general es el hombre quien vuelve a tener deseo más rápido y es por esto que los aliento a que toquen el cuerpo de sus esposas con más cariño que pasión. El sexo en una relación de pareja estable está altamente ligado a la amistad, confianza y seguridad, entonces hay que generar eso primero. Hay que darle a la mujer, si le está tomando más tiempo recuperar el deseo, la seguridad de que no va a ser juzgada por esto y la confianza para decirlo mostrándole empatía y respeto a su proceso. Con eso le estás expresando que estás ahí para ella.

Finalmente debemos recordar que los dos miembros de la pareja han experimentado la misma situación, pero a los dos los afectará de formas diferentes. La mejor muestra de amor es el respeto que podemos mostrar por lo que vive el otro, así tu pienses y sientas distinto, no minimices, no compares, no critiques. Cuida, acompaña, empatiza con tu pareja para que esta situación no los aleje y cada uno se sienta solo, sino más bien sea algo que sobrelleven juntos como equipo, como pareja que son.

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